Suena como una broma: Coca-Cola, los Juegos Olímpicos y los Oscar entraron en un bar…
No es ninguna broma. Estos tres titanes del Mercado sólo nos mostraron lo que significa ser una empresa milenaria. Una empresa del milenio no se trata sólo de una empresa que abastece a un público milenario formado por generaciones de jóvenes. Es acerca de perspectiva. Una empresa milenaria mira hacia el futuro y se da cuenta de que sólo es una parte de ella si su marca refleja el conocimiento del consumidor actual. Como dice Jeff Bezos de Amazon: “Todos los negocios tienen que ser jóvenes para siempre. Si las edades de su base de clientes concuerdan con usted, usted es de Woolworth.”

Como Coca-Cola, los Juegos Olímpicos, y los Oscar nos mostraron, que la conciencia actual de los consumidores son de un público milenario que tiene que ver con la narración de historias.

Coca-Cola

El gigante de refrescos nos impresionó durante el Superbowl con un anuncio que cambió la historia. Con un mosaico de la diversidad de América, el anuncio fue acunado por una bella canción “America, the Beautiful.” El giro: Se cantaba en las corrientes de los diferentes lenguajes que conforman el paisaje americano. La venta: Esto es América; esto es Coca-Cola. Eso fue un gran éxito y cambió por completo el juego. En ningún momento Coca-Cola trató de decir que el punto de venta era obvia, o trato de hacer un mensaje político. Simplemente capturó el sentimiento americano, lo empaqueto, y lo levantó. Coca-Cola transmitió la asociación para cualquier espectador – y eso es lo que entiende Coca-Cola.

Los Juegos Olimpicos

Este año, muchos ojos estaban puestos en los relatos secundarios emergentes en los atletas el día del juego. Vimos medios inundados con noticias sobre el perro extraviado en Sochi. Historias humanitarias considerando quien se ha visto afectado negativamente por la súper construcción y  los esfuerzos de limpieza de una ciudad hambrienta por el ingreso olímpico. También vimos a los periodistas captar imágenes de sus experiencias que tratan de las malas condiciones de vida durante su estancia en Sochi. De hecho, los memes aparecieron a causa de esto. Y entonces vimos el factor de LGBT, la fusión de la política en los Juegos Olímpicos. Y por último, tuvimos una cuestión sobre las protestas de algunos ciudadanos libaneses  por el desnudo fotográfico, creadas en respuesta a la foto provocativa de la esquiadora libanesa Jackie Chamoun.

Me alejé de los Juegos Olímpicos enfocándome en conocer más sobre los temas internacionales de problemática actual. Desde la perspectiva de los medios de comunicación, esto nos dice que la noticia está también lentamente amoldándose a una audiencia milenaria que quiere oír sobre la parte humana de un evento. En generaciones pasadas, los Juegos Olímpicos eran grandes, los Juegos Olímpicos fueron el único evento al que se necesitaba prestar atención. Ahora, para un público Milenario, las lagunas en el cuadro grande, son tan importantes como el propio cuadro grande.

Los Oscar

Aparte de las celebridades, el vestuario, las películas, y la alineación de las estrellas impecablemente crean varias historias paralelas que también tejen su camino a los Oscar de este año. Al igual que con los Juegos Olímpicos, las historias de lado son las noticias más importantes para los milenarios. Uno de ellos era sobre Sarah Jones, un miembro de la tripulación asistente en “Midnight Rider”, quien perdió la vida durante la producción. El operador de cámara de 27 años de edad, fue atropellado por un tren de carga, lo que plantea cuestiones de seguridad de producción de los miembros del reparto que no son actores. Mirando más allá de aspirantes a estrellas, otra historia de fondo  en donde los miembros del elenco infantil originales para “Slumdog Millionaire”, son hoy casi todos los cuales se consideraron explotados (por ser pagados con centavos de dólar) y luego abandonados por los productores de la industria.

Esto nos lleva a la narrativa de la marca que los Oscar trató de vender: Que las estrellas son personas de todos los días, como el resto de nosotros. Son “relacionables”. Improvisados repartidores de pizza que ayudaban al fortalecimiento de esa imagen. Por supuesto, también está el hecho de que Samsung y Pepsi trabajaron para anunciarse a sí mismos en el proceso, lo que nos lleva a otro punto.

Los vendedores entienden que la generación del milenio quiere historias. Ellos no quieren que se les diga cómo deben sentirse acerca de un producto, ni empujarlos a comprarlo. Los milenarios responden mejor a su uso, por lo que se ve un aumento en el número de la colocación de productos con la demostración en directo. Como parte del acuerdo el anunció de $ 20 millones de dólares con la visualización de los premios Oscar de ABC, Samsung negoció para que el Galaxy Smartphone se integrara al show. Así que lo que parecía un acto espontáneo de las celebridades más queridas haciendo lo que todos los Milenarios hacen, en realidad era un movimiento bastante artificial e ingenioso por los vendedores que obtienen la audiencia del Milenio. Para la generación del milenio, el mercadeo funciona mejor cuando se integra en nuestra forma de ver el uno al otro y cómo se cuenta una historia. Las marcas que puedan crear ese nivel de diálogo tienen nuestra atención y avanzan a grandes escalas de éxito.
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