Es impresionante como esta pandemia nos está forzando a quedarnos en casa, y debido a esta situación muchas empresas están adoptando el “home office” (trabajo desde casa) para continuar con nuestras actividades y que la economía no sufra tanto.

Aunque la práctica de home office nos ahorra tiempo y dinero, es bien sabido que trabajar desde casa no es tan sencillo como la mayoría piensa.

Y por eso, permítame presentarme:

Soy Freddy Uribio Manager de Benchmark para América Latina y tengo nada más y nada menos que:

 ¡10 años de experiencia haciendo HOME OFFICE!

Así es querido lector, 10 años produciendo desde casa, y claro que voy a compartir contigo 10 consejos que te ayudarán para trabajar, producir, alimentarte y NO MORIR EN EL INTENTO

1-Delimita tu área de trabajo

Repita conmigo ¡No debo trabajar desde la cama!, ¡No debo trabajar desde el sofá!…

¡Muy bien! Entonces, ¿Por qué es primordial elegir un área específica de tu hogar para laborar? Me imagino que te haces esta pregunta recostado en la comodidad de tu cama, con papas a un costado, el pc en tus piernas y la TV encendida…

Pues bien, eso ha respondido tu pregunta… Trabajo es trabajo y hay que verlo como tal, aún en pandemia, contingencia y cualquier otro motivo hay que respetar la labor que nos alimenta y pone un techo sobre nuestras cabezas.

Entonces en primerísimo lugar, elige un rincón de tu hogar, si no tienes escritorio, puedes implementar una mesa, silla o bien ordenar algo en línea de ser necesario, ten a la mano todo aquello que requieras para trabajar, artículos de papelería, como post-its, lápices, marcadores, resaltadores, impresora, buena conexión a internet ¡Yo que sé! Pero todo lo necesario para que NO TE LEVANTES a buscar cosas innecesarias y pierdas tiempo …

¡El tiempo es oro!

Ahora, otra característica que debes solicitar al arquitecto que hay en tu cabeza para el diseño de tu lugar de trabajo es, visibilidad periférica.

Recuerda que estás en tu casa, si hay niños es importante que no te aísles, debes tener la posibilidad de mirar a tu alrededor y estar al pendiente si alguien toca el timbre, si el perro ladra, si los niños lloran, etc, etc…

El levantarte de tu trabajo interrumpe tu concentración y tus ciclos de productividad por ello no es conveniente estar aislado, además busca un lugar con ventilación y si es posible con una vista agradable para levantar el ánimo y mantenerte positivo.

2-¡Un café por favor!

Yo soy coffee lover, y no puedo dejar mi taza de café bien cargado cada mañana, pero si no es tu caso, sustituye, por agua, té, smoothie, malteada o un buen desayuno.

Disfruta de comenzar tu día con energía, ya sabes lo que dicen:

!A barriga llena, corazón contento!

3-Estimados habitantes de este hogar…

No puede faltar que llegue la mami o la esposa notificando que: “te tocan los trastes” y tú en medio horario laboral.

Bueno, aquí te va otro refrán:

La palabra convence, pero, el ejemplo arrastra.

Si te ven en el sofá, activo en redes sociales y con la TV por el capítulo 8000 de la serie “tal” ¿Quién va a creer que te encuentras trabajando?

Entonces es imperativo dar tus roomies la notificación de que te encontrarás laborando en determinado horario, pero también, es necesario que te vean haciéndolo como tal, en tu espacio y con el debido respeto que tu trabajo merece. Si tu respetas tu labor, los demás tomarán el ejemplo.

4-Trabajo de 8 a 5 ¡y ya!

Otro punto importantísimo es definir un horario de trabajo estricto. Mi consejo, además, sería comenzar tan temprano como te sea posible, ya que por la tarde o noche surgen compromisos y hay más distracciones, así que levántate temprano y a trabajar.

También, respeta la hora de salida, si eres productivo durante tu horario laboral, no necesitas pasar toda la tarde o noche frente a la computadora, respeta tu horario, y dedica tiempo a tu familia y demás necesidades.

Parte de tu horario de trabajo es también tomar una o dos horas de comida, según sean tus necesidades, no olvides apartar un momento para comer con tranquilidad.

5-Tengo una distracción de 3 años

Para muchos padres como yo, el mayor reto es trabajar mientras tenemos a nuestros pequeños todo el día casa, aunado a fungir como docentes, mediadores, padres, cocineros y personal de limpieza.

Por esto ajustar el horario y comenzar antes de que los chicos se despierten, es una idea excelente, así tendrás un par de horas de cero distracciones, de todos modos, te recuerdo que un adulto como tú y yo puede sobrevivir perfectamente con 6 a 8 horas de sueño (Entiendo que necesitamos unas 12 pero, es lo que hay).

En mi caso, tengo un niño de tres años con una QI de ejecución de 121, lo que significa que realizará las actividades comprendidas en dos horas, en una, y que no tendrá intención de repetir y colorear, por esto, me atrevo a recomendarte que también tomes una hora de tu tiempo para “planear” así es, planea las actividades del día para tus pequeños, dales incentivos, y comunícate con ellos en todo momento explicándoles la situación.

Déjame decirte que vi una publicación del futuro, alguien preguntaba a un adulto ¿Tu eres de la generación que vivió el confinamiento del COVID-19? ¡El hombre contestaba SI!

Y acto seguido, su entrevistador agregaba ¿y, qué recuerdas?

  • Golpes, gritos, maltratos, intolerancia ¿Y tú? – Agregaba el entrevistado
  • Recuerdo, bailes, juegos, risas… concluía el entrevistador…

Preguntémonos entonces, qué queremos que nuestros pequeños recuerden.

Como nota personal, si te es de utilidad, en casa, hemos separado las actividades por “rincones” tenemos el rincón de bloques, rincón de lectura, rincón de carritos, rincón de modelado y arena, rincón de colorear, y no podemos pasar de un rincón a otro sin antes levantar el anterior, esto nos evita tener absolutamente todos los juguetes fuera, y por ende un espacio “relativamente” más ordenado.

6-Pausas activas

Trabajar frente a un ordenador puede resultar tedioso, entonces, haz pausas activas que te ayuden a mejor tu circulación, niveles de ansiedad y estrés.

Puedes tomar de 5 a 10 minutos cada hora o cada dos horas, levántate de tu asiento, estira tus brazos, haz punta con los pies, envía tu mirada tan lejos como puedas, mueve un poco la cintura, el cuello, un par de sentadillas y bueno a continuar.

No es una rutina de ejercicio como tal, pero te ayudará a mantenerte despierto y concentrado.

En este punto también es bueno incluir en tu escritorio, una botella con agua, toma la cantidad de agua necesaria durante el día, mantente hidratado, esto ayudará a tu cerebro

7-Ambiente

Si te es posible, también puedes darte “ciertos lujos” cambiando de ambiente para trabajar muy de vez en cuando, si tienes una actividad de lectura, de comprensión, de redacción, podrías dirigirte a un área despejada, como el jardín o incluso la cocina… cambiar de aires de vez en cuando ayuda.

8-Vístete que vas a trabajar

La rutina no es mala, todo lo contrario, es una excelente aliada. Planea tu día, es decir, me levanto, ¡ME ARREGLO!, desayuno, y me pongo a trabajar. Y sí, no pases por alto la regla de los 10 o 20 minutos al día, estos minutos son aquellos que dedicarás a ti, a tu arreglo personal, ponte linda o lindo, vístete bien, y a trabajar, esto mejorará tu ánimo y tu perspectiva de trabajo.

Recuerda: ¡La pijama es para la noche, no para el trabajo!

9-Comunicación

Las personas que están a tu alrededor, aún no han desarrollado la habilidad de leer tu mente. Por lo tanto, si debes salir, notifica el hecho a tu equipo de trabajo, si algo ocurre, comunícalo, las personas pueden necesitarte y es mejor que sepan cuándo y cómo contactarte.

Lo mismo en casa, si deben apoyarte guardando silencio, debido a alguna reunión, informales, si debes trabajar hasta tarde, también comenta en casa cada situación, con seguridad tomarán medidas para apoyarte y no interrumpirte.

10-Sé responsable

Esta situación sobrepasa cualquier otra, por favor, de la manera más atenta, sal únicamente para lo estrictamente necesario. Cuida de tu familia no exponiéndote. Si tienes la oportunidad de laborar desde casa, siéntete afortunado, ya que muchos quisieran estar en tus zapatos, y por necesidad deben exponerse. Si necesitas salir, cumple con la normativa, no te enojes, si debes esperar tu turno, si incluso te niegan la entrada por no cumplir con algún requisito a algunos lugares, comprende, se empático, se humano.

Si te cuesta respirar con el cubrebocas, toma en cuenta que, si no lo usas, puedes dejar de respirar o incluso, los que más amas pueden ser afectados.

En conclusión, todo es cuestión de respeto, respeta tu tiempo, tu horario, tu trabajo, y los demás seguirán tu ejemplo.

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