Los dioses del marketing dicen que nos toma alrededor de siete veces lograr que los usuarios se convierta en cliente. La misma afirmación se aplica sobre las campañas de email: toma múltiples exposiciones para que un lector se convierta en cliente potencial o “suba a bordo”.

Subir a bordo funciona diferente para cada campaña de email. Para el mundo del email marketing, subir a bordo significa dar a conocer la existencia de tu marca y conseguir inversión para aprender más acerca de esa marca e, incluso, confiar en esa marca para hacer una futura inversión. Esta es la clave. ¿Quieres que la gente suba a bordo porque quieres que ellos inviertan?. Esta práctica hace referencia a cómo quieres construir tu público objetivo, tu marca y la esencia de las palabras para que la gente te compre.

El próximo reto es disponer de tiempo para encontrarte con tus lectores. No quieres ser ese enviador de emials entusiasta que envía demasiados. [Confesión: esa es un táctica muy popular en los marketeros de nuevos medios que están vendiendo servicios digitales o consultorías, y francamente, es el camino más rápido para obtener bajas en la lista de suscripción. Seamos honestos, nadie es así de entusiasta todo el tiempo y nadie está tan interesado en tu producto. Súmale a eso las prácticas de campaña de email poco fiables que esta gente lanza en las que incluye la creación de títulos conversacionales en el asunto para que parezca una campaña que procede de un amigo, más que de un negocio o una marca. Es una práctica horrible y poco original. Por favor, dejen de hacerlo.]

Así que, la pregunta es ¿cómo puedes ser una persona normal enviando contenido genuino que sea del interés de tus seguidores, sin llegar a ser spam? Fácil. Diversifica tus campañas de email.

Si ya estás enviando una campaña diaria, entonces suma también una campaña semanal, luego suma una mensual o, incluso,  una recopilación cada  cuatro meses.

La campaña de email diaria puede tratar sobre lo que está pasando en este momento. También puede ser sobre ofertas diarias o llamadas a la acción. El envío semanal sólo necesita ser una actualización de la información referente a lo que ha estado sucediendo y qué es lo que sucederá. El envío semanal no debe tener contenido pesado, pero debe contener viñetas o trozos de contenido que ofrezcan un vistazo general acerca de dónde estás y qué es por lo que la gente puede optar.

La compilación es un poco más complicada. La compilación debería ser leída como una mina de datos sobre todo lo que la audiencia quiere saber. Piensa en la compilación como una revista cargada de contenido creíble, visual o con datos. Si vas a utilizar cualquiera de estas tres variedades de emails dentro de  tu sitio web como una herramienta para atraer más lectores, lo compilación es la fase en la que te debes centrar.

También ten en cuenta que no todos los lectores visualizan cada mail, lo que significa que puedes repetir información siempre y cuando el texto sea diferente. Si alguien abre todos los correos que envías, al menos estará leyendo la misma información pero de un modo diferente o con un estilo nuevo. Ofrecer a tus clientes  información repetida no es tan mala idea; asegura que el punto sea entregado.