Cuando me invitaron a ser parte del escuadrón Lean de Benchmark me emocioné muchísimo, este proyecto Lean, fue algo que desde sus inicios me pareció muy adhoc a nuestro entorno laboral debido a la gran utilización de herramientas digitales, y el sin número de tareas que se pueden simplificar, siendo Lean.

Simplemente me encantó la idea de ser Lean, no solo en el trabajo, sino también en mi modus vivendi, incluso utilizando la palabra Lean como adjetivo calificando a casi todas mis actividades, ¿parece exagerado?, pues imagínense lo emotiva que fue la invitación para liderar la reunión Lean de Latinoamérica y Europa.

El equipo:

Mi súper equipo Lean consta de 15 personas, procedentes de diferentes lugares y culturas y tan solo con un par de afinidades: todos hablamos español y todos somos benchmarkers.

La reunión – Primeros días

¡No puede ser me toca el Lean!

Leíamos todos los días el diario de los estoicos, un bello libro que compendia las frases más célebres de Epicteto, Marco Aurelio, entre otros, también compartíamos nuestras mejoras Lean de 2”, es decir, ser Lean quiere decir, mejora diaria y continua, y era necesario escribir y compartir una mejora cada día, posteriormente veíamos un vídeo o parte de él. Los viernes era día de “Core Value” se comentaba y reflexionaba sobre uno de los valores de la empresa y bueno, todo parecía miel sobre hojuelas, sin embargo, la realidad discrepaba un poco.

Nuestra reunión se realiza por medio de una llamada, y no de forma presencial, esto nos limita bastante, ya que no nos permite ver las reacciones de las personas detrás de la pantalla y para ser honesta no sabía con exactitud quien prestaba o no la atención necesaria, y por ende carecíamos de participación e interacción.

El Reto:

Hacer que el equipo se interesara y obtener interacción era la meta, y debo decir que no puedo cantar victoria, esto es y seguirá siendo un proceso, pero hemos implementado una serie de nuevas ideas para tornar nuestra reunión más interactiva, y digo hemos porque afortunadamente no he estado sola, Frieder (Manager de Alemania) y Raquel (Manager Regional de Europa) me han apoyado en cada paso y ha sido una ardua labor de equipo.

Una de las primeras inserciones fue dejar de traducir el diario de los estoicos y buscar un nuevo libro para leer en español, segundo, seguimos tomando en cuenta los vídeos sugeridos por el escuadrón Lean, pero comenzamos a buscar los nuestros en nuestro idioma y afines a nuestros intereses. Empecemos a compartir nuestras pantallas, esta fue otra sugerencia importante para mejorar nuestra reunión.

Siguiente cambio; comenzamos a conocernos, y esto ha sido una de las mejores experiencias en la reunión Lean a mi punto de vista. Se me ocurrió atiborrar un envase con papelitos de colores, donde estaban escritos nuestros nombres y una actividad para el día siguiente, he aquí algunos ejemplos de lo que hemos vivido en nuestras reuniones.

Karen

Karen de Colombia, nos platicó sobre Valledupar, su lugar de origen, fue interesante saber que es el único lugar donde en vez de buscar a la reina de la fiesta, buscan al rey.

Eduardo

He aquí Eduardo Ramos nuestro ejecutivo de soporte, increíble las acrobacias que sabe hacer en motocicleta, debo decir que todos nos quedamos sumamente sorprendidos.

Fernanda

Fernanda Brito de México nos contó sobre su familia y su travesía entre Guanajuato y la Ciudad de México.

Resultado:

Creo fervientemente que ahora somos algo más que compañeros de trabajo, y como dije antes, es un proceso, que incluso no espero que en algún momento termine y logremos el tan anhelado éxito, pero sí que continuemos renovándonos diariamente, y, que al final el equipo logre disfrutar de los 19 minutos de la reunión y adoptar ser Lean, y porque no, en el camino convertirnos en amigos a pesar de la distancia y aquellas diferencias, que al final lo único que hacen es enriquecer nuestra bella empresa: Benchmark.