Las Joyas del liderazgo de pensamiento surgen de la discusión de Godin con su brillante libro, El Engaño de Ícaro, comenzamos con una mirada profunda de lo que el pensador define como arte en los negocios. A diferencia de la mayoría de las obras pioneras del trabajo creativo, el trabajo de Godin nos obliga a hacer una pausa para saturar realmente la idea de que está tratando de llegar a su objetivo. Por un lado, Godin se basa en el mito griego de Ícaro para hacer girar una interpretación original de un cuento clásico sobre alcanzar nuevas alturas y salir de las fronteras, sin embargo al mismo tiempo nos anima a ser artistas. Así que la pregunta subyacente que muchos de ustedes se están haciendo: ¿qué hacen los dos roles y que tienen que ver entre sí?

Mucho, en realidad. Esto es lo que Godin quiere entregarnos …

El mensaje central de su obra es el engaño en el cuento de Ícaro. El engaño es aquello que nos enseña a creer que el mito es acerca de permanecer en un lugar, cuando en realidad se trata de llegar a nuevas alturas. Se trata de romper con lo convencional e intentar algo nuevo, algo atrevido, incluso si el intento falla. Esa llamada a la acción se traslada a nosotros en nuestros días. Para Godin, esa llamada a la acción es para que nos levantemos como artistas.

Godin también se mete en tácticas contra el arte. Él imprime la diferencia entre tener una estrategia, y en realidad estar haciendo el trabajo para alcanzar dichos objetivos (el trabajo de un artista). Como él lo expresa, tener un cuaderno lleno de ideas es inútil, la pregunta es ¿qué está haciendo usted para conectar esas ideas con los demás? Ese cuaderno no es arte. Sus pensamientos garabateados formaron de manera que alcanzan otros, sin embargo, es arte. Lo que realmente hacen con ese cuaderno es el acto de un artista; el Ícaro vuela alto. En esencia se trata de compromiso, para hacer el trabajo cotidiano que se necesita se debe cumplir realmente con un propósito artístico.

A partir de ahí, Godin enfatiza lo que considera un nuevo tipo de escasez de negocios y eso es el trabajo emocional. Por supuesto, es algo que el arte exige de nosotros y lo que el artista debe estar dispuestos ha ofrecer. Piense en cualquier inicio exitoso que surgió de la nada y usted tiene un ejemplo de trabajo emocional. Piense en cualquier figura histórica, un mentor y agitador cuyas palabras todavía nos motivan, y tiene otro ejemplo del trabajo emocional. Trabajadores emocionales son los responsables del ruido; son agentes de cambio perturbadores.  Si usted duda del valor de los agentes de cambio perturbadores, sólo tiene que ver el más reciente número especial de Harvard Business Review que está dedicado por entero a este tipo de personalidad.

La palabra “interrupción” es alarmante para los dueños de negocios que no están familiarizados con el nuevo modelo de negocio, la nueva economía fue analizada en la parte 1 de esta serie. La palabra todavía tiene una connotación negativa y caótica, pero como Godin nos recuerda, ” La Revolución trae caos… eso es lo que los hace revolucionarios” (11). Podemos reconocer que este nivel de avance hacia la libertad para explorar negocios es una nueva forma que todavía está muy escasa – pero es la captura de lo que es necesario.

Es necesario porque el arte no es realmente el arte. Esto significa que tomar ese cuaderno y publicar en un libro no es arte “hasta que se establezca una conexión.” Pero teniendo el trabajo publicado y encontrar una manera de llegar a la gente a través de sus ideas y la inspiración, eso es considerado arte. Una conexión no es sobre obtener compromiso; trata de lo mucho que piensan los demás de usted o de sus ideas, de lo mucho que ellos han utilizado, una vez que usted ya no está.

Lo que el autor quiere trasmitirnos es, que debemos soñar, Godin define una cultura que inicia el cambio a un nivel masivo aunque su trabajo sea emocional (43-44). Godin llama el factor “n”, al elemento en una sociedad donde una población aspira y tiene sueños. Es esa visión de “la sociedad de lograr” que se traduce en el cambio procesable. En pocas palabras, se trata de una sociedad que es un cultivo para los artistas y agentes de cambio. (21)

¿Qué es un artista sino un catalizador para el cambio? Ya sea cambiando la forma de hacer una empresa, elevar el punto de referencia en el diseño, o la creación de nuevos modelos de pensamiento, el llamado de un artista es la interpretación, creación, y luego la conexión. Como vendedor y pensador líder de negocios, en su día a día establezca la meta de vivir con propósito … y luego actuar sobre ello de manera que hace eco de su impresión.