Deprisa. Apresurado. Frenético.

Estas tres palabras describen el marketing moderno, cargado de responsabilidades y límites en las fechas de entrega. Es una situación común, fruto de las altas expectativas, sin tener en cuenta la cantidad de detalles y planteamientos que requiere una campaña de marketing.

Lo que queda después de esto es un equipo de marketing hiperactivo que es propenso a cometer errores. Algunos de esos errores pueden ser detectados y corregidos, mientras que con otros no ocurre lo mismo. Siempre digo que el peor error es el que la gente detecta. Esto se debe a que antes de que hagas clic en ‘publicar’, deberías tomarte un tiempo extra para revisar tu envío. Sin embargo, no vale con imprimir una copia y revisar el trabajo físicamente, como ocurriría con el post de un blog. En el caso de una campaña de email las probabilidades de encontrar errores son mucho menores, por lo que debemos tomar más precauciones.

Hay demasiadas partes en una campaña de email que cualquier persona con poco tiempo, no podrá revisar convenientemente. Por eso es recomendable contar con un esquema que nos ayude a identificar partes críticas en una campaña de email. Una lista de puntos a revisar de forma obligada antes de hacer clic en “Enviar campaña”.

  1. Asunto.
    Un error común que la gente comete es confundir el asunto con el identificador del email que es usado para cuestiones internas. Cuando estás enviando el email de prueba, asegúrate de prestar atención a cómo será visto el asunto del correo.
  2. Cabecera Previa
    Algunas plataformas incluyen una línea en la parte del email, que es distinta del asunto. Es fácil no darse cuenta porque, después del pie de email, es el campo más pequeño.
  3. Links
    ¿Insertaste enlaces en tu email y conducen a la página correcta? Los enlaces deben estar configurados para abrirse en una nueva pestaña, para que el lector no salga de la campaña de email.
  4. Imágenes
    Verifica el tamaño y resolución para estar seguro de que las imágenes no están en conflicto con el diseño o plantilla que utilices. En realidad sólo hay un modo de comprobar esto adecuadamente. A través de un email de prueba.
  5. El email de prueba.
    Ya se ha mencionado esto en dos ocasiones, así que ya deberías saber que es necesario enviar un email de prueba. Pero cuando envíes este email, asegúrate de comprobar cómo se ve, tanto en la versión móvil, como de escritorio. Algunas veces el error sólo es visible en el diseño para dispositivos móviles. Otras veces, es mucho más sencillo detectar errores en el móvil, debido a cómo nuestros ojos leen el contenido cuando se trata sólo de unas cuantas palabras en cada línea.
  6. Análisis. Cada campaña de email tiene una opción para que decidas cómo quieres analizar los datos. Asegúrate de haber puesto el seguimiento en modo activo para recoger la información que necesitas. Cada plataforma es diferente, por lo que es común perder de vista la activación de las opciones de seguimiento, al intentar configurar la campaña por ti mismo.

La “Llamada a la acción”
Cada campaña  necesita tener un claro propósito. En otras palabras, ¿qué quieres que haga la gente con la información que estás enviando?  Asegúrate que la llamada a la acción sea clara como el agua. En muchas ocasiones, ni nos hemos planteado cuál debería ser esa llamada a la acción.