Cuando las compañías dicen que quieren lanzar una newsletter, normalmente suceden más cosas de las que uno puede imaginar. Es muy similar a cuando uno dice que quiere iniciar un blog pero nunca a hecho uno antes. En ambos casos, la gente se enfoca en el mensaje y no en el mensajero y la entrega. La gente no piensa en los mecanismos y en lo que verdaderamente se necesita para no sólo decir algo, si no también ser escuchado. Una vez que has sido escuchado, el siguiente paso es asegurarte que cada vez más gente te escuche.

Para aquellos que estamos en el último paso – cómo hacer que más gente te escuche – me gustaría recordarles un concepto que muchos de ustedes, seguramente, no había pensado: la página de destino para tu formato de suscripción.

Las páginas destino son usadas para preparar el escenario antes de dar paso a una conversión. Es aquí donde las campanas y silbatos suenan para hacer que alguien se percate de tu existencia. Y esto refleja la importancia de las páginas de destino de tus campañas de email, porque es en este lugar donde consigues aumentar las ventas.

Las compañías, especialmente las empresariales, confían en el siguiente nivel de crecimiento. Habitualmente ponen un enlace o un botón para que su audiencia se suscriba. Pero esto que comento no es lo mismo. De hecho, esto se queda corto. Diseñar páginas de destino lleva tiempo para conseguir un mayor número de suscripciones, además es necesario. De hecho es una práctica de mejora y ahorro de recursos. Alguna veces esto significa hacer más que menos, especialmente cuando realizar un paso extra te garantiza los resultados que necesitas.

De esta forma, la siguiente pregunta debería ser, ¿cómo diseñar tu página de destino?. Tu página de destino puede ser visible desde tu sitio principal, estar oculto o ser accesible sólo a través de un enlace con el objetivo de hacer un seguimiento sobre los métodos que funcionan mejor. De cualquier forma, debería ser diseñada en sintonía con tu marca. Debe tener el mismo estilo, color, calidad de imagen, etcétera. Sin embargo, no presentes tu página de destino como un lugar para pedir algo a cambio. Estas páginas, en muchas ocasiones, son vistas por los usuarios como un elemento de suplicación para que se suscriban. Esto no es lo que quieres. No quieres que la gente piense que necesitan darte algo: dinero, tiempo, consideración… lo que sea. No quieres que la gente piense que eres un caso de caridad.

Haz que tu diseño se vea como una revista, crea algo de MDP (Miedo de perder). Esto crea una actitud que dice “NECESITO ser parte de esto”

Lo siguiente es el contenido. Vas a tener que responder a las preguntas de quién, qué y dónde, pero también vas a querer mantener el texto ligero y simple con un peso importante en las imágenes. Si hay mucho que leer, perderás a la gente. Quieres que la imagen sea la voz real de la página con un texto del largo de un tuit (140 caracteres) que guíe a la gente a que se suscriba. Quieres un botón que grite suscríbete o “ÚNETE” que llame toda la atención.

Contrario a lo que la gente piensa, es necesario poner un mayor énfasis en los contenidos visuales que en el texto, aunque tus campañas sean más dirigidas por este último aspecto. Piensa en tu página de destino como si fuese una persona que trata de conseguir gente para que entre a un evento o una fiesta. Si estás llamando la atención, vas a conseguir gente interesada. Si estás dando lecturas o requiriendo una concentración de más de 5 segundos, entonces perderás a posibles suscriptores. Los medios digitales realmente no son muy diferentes a la vida real.