Cuando se trata de correos electrónicos masivos, el lema que debes seguir es “simplemente di no”.

Los correos electrónicos masivos son cuando se envían los mismos correos electrónicos a todos sus suscriptores y clientes potenciales, esto es un modo ineficaz del email marketing.

Los correos electrónicos masivos indican a tus suscriptores que prefieres recortar gastos en lugar de esforzarte por satisfacer sus necesidades únicas, y garantiza que una gran parte de tus destinatarios no van a recibir un mensaje que les interese. A su vez, esto puede conducir a una alta tasa de desinterés y de exclusión, y lo que es peor, una mayor posibilidad de ser marcado como spam.

Puede que haya habido una época en la que los correos electrónicos masivos funcionaban para las marcas, pero esos días ya han pasado. A continuación te explicamos por qué el envío masivo de correos electrónicos ya no sirve, y quizás lo más importante, qué deberías hacer en su lugar.

1. Los correos electrónicos masivos carecen de personalización

La personalización es el presente y el futuro del marketing por correo electrónico. La capacidad de segmentar las listas de correo electrónico y de individualizar las campañas de correo electrónico son las tácticas de personalización más eficaces para el 51% y el 50% de las personas influyentes en el ámbito del marketing, respectivamente. Esto se debe a que los correos electrónicos personalizados generan mayores tasas de transacción y más ingresos.

Sus destinatarios están ocupados, con bandejas de entrada activas que les obligan a elegir lo que tienen tiempo para prestar atención. Teniendo esto en cuenta, ¿por qué iban a optar por un correo electrónico no personalizado cuando podrían centrarse en los mensajes optimizados específicamente en función de sus deseos, necesidades y preferencias? Los correos electrónicos masivos simplemente no pueden competir

2.Los correos electrónicos masivos son un marketing con malas prácticas

Si preguntamos a cualquier persona que aún utiliza el correo electrónico masivo la razón de por qué no ha dado el paso a la mensajería dirigida, la respuesta será casi siempre la misma: es más fácil.

Si no ha dado el paso para dejar de enviar correos electrónicos masivos, es probable que sea porque no quiere dedicar tiempo o recursos a la tarea o a la forma en que está acostumbrado a hacer las cosas.

El problema con este razonamiento es que es una excusa. El objetivo como vendedor es aumentar la conciencia y el compromiso, y hacer que los clientes potenciales avancen hacia nuestra marca. Los mensajes de correo electrónico masivos pueden ahorrar tiempo, pero no ayudarán a alcanzar los objetivos, al menos no en la proporción en que lo hacen los mensajes de correo electrónico dirigidos. Si la razón por la que envía correos electrónicos masivos es contraria a la razón por la que realiza email marketing en primer lugar, se trata de una falta de esfuerzo que se disfraza de otra cosa.

3. Los correos electrónicos masivos no harán avanzar a sus clientes potenciales por el embudo

Los correos electrónicos masivos pueden ayudar a generar conciencia, pero más allá de eso, no van a guiar a sus clientes potenciales más cerca de una venta. Una comunicación eficaz de los clientes potenciales requiere la personalización del contenido y de las recomendaciones de productos, con correos electrónicos de campaña que se basan en otros para hacer avanzar a sus clientes potenciales y satisfacerlos en el punto en el que se encuentran.

Los compradores en cada etapa del embudo tienen necesidades y deseos que deben ser atendidos para acercarse a la compra. En la etapa de consideración, se trata de información que posiciona a su producto o servicio como un candidato calificado. En la etapa de decisión, es la información que les muestra por qué usted es la mejor opción. Y en la fase de posventa, es la información que amplía los beneficios de su compra y les ayuda a convertirse en fieles clientes a la marca. Los correos electrónicos masivos no dan en el clavo en todos los puntos, ya que dan a los clientes potenciales lo que no les interesa y no lo suficiente de lo que sí les interesa.

Lo que debería hacer en su lugar

Sabemos que puede ser difícil abandonar las prácticas en las que ha estado confiando, pero vale la pena hacer el cambio.

Aquí hay tres maneras de empezar a alejarse de los correos electrónicos masivos.

Utilice un CRM. Esto capturará y hará un seguimiento de los comportamientos e interacciones de sus clientes, proporcionándole información notable que podrá utilizar para crear contenido personalizado para cada etapa del embudo.

Segmente sus listas. Si sólo utiliza una gran lista de contactos, lo está haciendo mal. Un mejor plan de ataque es segmentar tus listas en función de los comportamientos de los prospectos y del punto en el que se encuentran en el recorrido del cliente.

Utiliza software de automatización. Esta es la clave para eliminar todo el trabajo pesado de los correos electrónicos personalizados. El software de automatización elimina muchas de las conjeturas sobre la creación y el envío de correos electrónicos personalizados. Le ayudará a segmentar listas de contactos y a enviar el contenido más útil para cada destinatario.

Miles de profesionales del marketing ya han dicho “adiós” a los correos electrónicos masivos, ¡y usted también puede hacerlo! Esfuércese y coseche los beneficios: es así de sencillo.