Desde que las etiquetas o filtros inteligentes de Gmail fueron creados para los usuarios en el año 2013, una gran pregunta ha surgido entre los marketeros: “¿por qué mis emails se van a la bandeja de promociones?” Google es muy complejo. Dispone de un algoritmo que determina a dónde se envían tus emails. Dentro de este algoritmo, hay muchos factores que decretan a qué bandeja de entrada se envían los correos. Dado que Google no publica esta información, sólo podemos hacer observaciones basadas en los emails enviados y recibidos con cada etiqueta.

Centrándonos en la pestaña de promociones, en los correos recibidos son  muy precisos los términos que anuncian que son correos electrónicos promocionales. El algoritmo de Google se ajusta  en función de las preferencias personales y las acciones de los destinatarios de correos electrónicos. Un asunto de email que recoja: “10 euros de descuento en tu primer artículo”, es un claro ejemplo que muestra la complejidad de Google. La pregunta es: ¿Por qué no está este email en mi bandeja de correos no deseados?

Tu dominio y reputación acerca de los envíos son, sin duda, una aspecto importante que Google analiza. Google, uno de los mayores buscadores en línea, puede tener una ligera idea sobre el contenido que alberga tu dominio. Por ejemplo, todo el mundo sabe qué son Amazon y Uber.  Pero que  tu nombre de marca sea grande no significa que tus correos vayan a llegar a la bandeja de entrada principal. Amazon envía correos electrónicos transaccionales, principalmente, por lo que no tendrá problemas con aquellos que entren en la bandeja de entrada principal. Sin embargo, los emails irán a parar a la bandeja de promociones, a menos que los clientes se suscriban a sus boletines de noticias. Uber envía ofertas y descuentos pero esos correos solo aparecerán en la bandeja de promociones.

Hay algunas cosas que podemos cambiar mientras que otras no. Una forma de describir el algoritmo es como una persona muy poco profunda que pone un “no me gusta” a los emails, emails promocionales, por lo que pueden ser ignorados.

No puedes cambiar el algoritmo de Google, pero, probablemente, tampoco quieras cambiar tu dominio. Entonces, ¿qué puedes hacer? Como el algoritmo es complejo podemos intentar influir en Google para ser considerado como un email primario. Aquí te dejamos algunos consejos:

  • Personalización. Usando el nombre del suscriptor puedes llegar a ser influyente. ¡Pero no hagas que el asunto del email suene a SPAM!
  • Imágenes. Los emails promocionales normalmente incluyen infinidad de fotos de varios artículos. Trata de reducir las imágenes e incrementar el texto.
  • Hipervínculos. Este es el mismo concepto de las imágenes de arriba. Una gran cantidad de correos promocionales tienen enlaces que conducen a los productos. La reducción del número de links que van a los sitios web pueden influir en el algoritmo.